Bolantes de Valcarlos - MEN

BOLANTES DE VALCARLOS. 

Breve Descripción:  

El Domingo de Resurrección se celebra en 

Luzaide / Valcarlos el Día de los Bolantes. La fiesta, de origen carnavalesco, consiste en  la ejecución de diversas danzas por parte de  los bolantes y de otros personajes.

Marco espacial:

Este bien se ubica geográficamente en el municipio de Luzaide / Valcarlos (Navarra). La comparsa transita por el centro urbano y distintos barrios de la localidad de Luzaide / Valcarlos: Pekotxeta y Ventas / Pertole. Visitan también el pueblo vecino, e inmediato, de Arnegui / Arnéguy (Baja Navarra).

Marco temporal:

La celebración se centra en un día concreto, el Domingo de Resurrección, desde primera hora de la mañana hasta última de la tarde.

Breve descripción:

El Día de Bolantes comienza con un almuerzo, fuera de programa, a las 8:30. A continuación bailan en la plaza o en el frontón (si llueve), lo normal es que sean 3 ó 4 bailes delante de la casa Karrikaburu, para después visitar el barrio de Pekotxeta y el de Ventas / Pertole. Van al pueblo vecino de Arnegui / Arnéguy (Baja Navarra); esta visita, en pasacalles, tiene su inicio junto a la casa Arneguizar (o Arnegi zahar), todavía en parte altonavarra, y se entra a Arnegui bailando la Martxa. Allí bailan la Bolant-dantza. A partir de ese momento la comitiva se divide en dos grupos que visitan por separado Pekotxeta y Arnegui / Arnéguy, por un lado, y Ventas / Pertole por otro.
Tras la comida, se junta de nuevo la comparsa en el centro del pueblo, y se va en pasacalles, a ritmo de Martxa, hasta el Frontón Arretxe; ya en el interior del frontón se baila Bolant Dantza, Lauetan Erdizka, y otras. Las mujeres hasta el año 2016 participaban de estos tres primeros bailes (incluyendo la Martxa), así como en Kontradantzak y Dantza Luze (o Baile de la Pera), pero desde ese año se van incorporando algunas de ellas en determinados jauzis. Para que el carácter no ritual quede explicito, o mejor, para separar las danzas tradicionales de aquellas que no lo son, en Luzaide / Valcarlos decidieron que fueran bailadas con diferente indumentaria: los bolantes se colocan un blusón encima del traje, o bien las bailan personas que no van vestidas de bolante. Hoy en día las personas que van a bailar las Kontradantzak se visten de caseros o caseras. La función de la tarde tiene una duración aproximada de unas dos horas, en las que se llegan a bailar hasta veinte danzas. Tras los bailes se ejecuta la función de atxetatupinak, un conjunto de danzas-juego con diferentes protagonistas.
Un elemento muy importante es la habilidad del dantzari para memorizar o interiorizar los cambios en las distintas danzas, porque el repertorio es muy complejo, y el cambio de uno a otro número se hace sin cortes.

Los números más espectaculares de los Bolantes son los “jauziak” o bailes de saltos, de compás binario y ejecutados en círculo, iniciándose estos en el sentido contrario a las agujas del reloj, aunque la coreografía permite en determinados momentos algunos pasos en sentido contrario. Otros números espectaculares son las “makilariak” o danzas en las que se hace bailar la “makila” o bastón entre los dedos de un dantzari especial, el “makilari”, que va vestido con una casaca roja y gorro rojo de gran tamaño. En un momento dado, el makilari lanza el palo lo más alto que puede.

Orígenes:

El origen de la comparsa de Bolantes está ligado a los festejos carnavalescos de la zona. Concretamente, parece ser que los bolantes salían en “kabalkada”, junto a otros personajes carnavalescos, un domingo de los inmediatos a la celebración del carnaval. De los actos actuales, concentrados en el Bolant-eguna o Día de Bolantes, parece ser que son los personajes llamados Atxetatupinak las que guardan una relación más clara con el origen carnavalesco de la comparsa, así como la presencia del personaje llamado “gorri”. El documento más antiguo sobre la presencia de estos dantzaris en los festejos carnavalescos de Luzaide / Valcarlos procede del Archivo de Navarra y es de 1832.


A lo largo de la primera mitad del siglo XX, la complejidad de actos ligados al carnaval en esta zona (kabalkadak, Karrosak, toberak etc.), tanto en la parte altonavarra como en la bajonavarra, se ha simplificado en Luzaide / Valcarlos dando lugar al Bolant-eguna o Día de Bolantes, que se celebra el Domingo de Resurrección. Tradicionalmente se celebraba en fechas cercanas al carnaval. En algún momento, quizá relacionado con la suspensión de los carnavales en 1937, la comparsa se desligó del resto de actos del carnaval, constituyendo un acto en sí mismo para evitar la prohibición. En 1954, la fecha de celebración era en Pazko Zahar (el domingo siguiente a Pascua de Resurrección). Hacia 1967, se decidió pasarlo al Domingo de Resurrección.


El proceso evolutivo se puede resumir diciendo que son los “maskak” o personajes disfrazados del carnaval de Luzaide / Valcarlos los que han ido desapareciendo, mientras que son los Bolantes los que han ido adquiriendo mayor importancia como comparsa de dantzaris, con lo que la música y la danza pasan a ser de importancia capital; son el centro y justificación del espectáculo. A pesar de ello, la celebración del Día de Bolantes mantiene parte de la estructura organizativa del carnaval. Esta estructura quedó fijada a principios del siglo XX.

Organización:

El Grupo o comparsa de Bolantes, organizadores y alma de esta fiesta, no es propiamente un grupo de danzas, ellos se definen como “un pueblo que baila”. Realmente se trata de personas voluntarias, que acuden a los ensayos en la propia localidad. La comparsa de dantzaris tiene un número variable, según la disponibilidad de los participantes. Tradicionalmente se trataba de un grupo de hombres jóvenes. Desde hace unos años, aproximadamente en los años sesenta del siglo XX, han entrado a participar como dantzaris las mujeres y los niños de ambos sexos.

La comparsa de dantzaris está abierta a la incorporación al grupo de voluntarios, naturales de la villa de Luzaide / Valcarlos o hijos de aquellos. Durante la celebración de los actos el público presente no participa en las danzas. Se trata de un contexto ritualizado. Parece ser que hacia 1969 la estructura tradicional de cuadrilla de jóvenes que espontáneamente ejecutaba las danzas dio paso a otro tipo de estructura más cercana a la de un grupo de danzas organizado.

Elementos / procesos:

- Bolantes o Bolantak y su indumentaria

El número de Bolantak es variable y determinado solamente por la cantidad de jóvenes disponibles y con traje para bailar.

Los “dantzariak” van de blanco, pero sobre la camisa almidonada y guarnecida de broches áureos y cadenas cruzadas en la pechera, cuelgan por la espalda, y hasta la corva, varias cintas azules, encarnadas, amarillas, verdes, o de cualquier otro color que aporte vistosidad. Las cintas de seda que cuelgan de la espalda son, además, las piezas que les dan nombre. Estas cintas se encuentran cosidas al canesú́ de la camisa. El número de cintas es variable: entre seis y diez. Su número no es necesariamente par, pero sí guardan simetría; de modo que las cintas más exteriores son de igual color y así́ sucesivamente hacia dentro. La indumentaria actual incluye las cintas rojas (de trenzadera, o mejor, de seda) ajustadas en ambos brazos de los bolantak. A la cintura llevan un ceñidor que no es otra cosa que un gerriko o zinta, “una faja de seda purpura, que les ciñe la cintura, rematando en lazada con flecos”.

Los pantalones, comunes a otros personajes, como ya hemos visto, son blancos y sobre las costuras laterales llevan galón dorado que, al llegar a la parte inferior de las garras del pantalón, pero sin ser abajo del todo, rodea la pernera. A ambos lados del galón, adornan el pantalón dos hileras de cinta trenzada de dos colores. Caro Baroja (1979), siguiendo a Iribarren (1944), hablará de “dos o más filas de trenzados y cuatro trencillas horizontales en la parte inferior. Del galón y las trencillas penden cascabeles”. Los pantalones van guarnecidos en los costados y el bajo con trencillas amarillas, rojas y doradas, salpicadas con profusión de cascabelillos. Los colores suelen ser el verde y el rojo, o el rojo y el amarillo, si bien, en la actualidad, como pasa con las cintas, se pueden combinar otros colores.

En la mano derecha, vestidas estas con guantes de algodón blanco, llevan una pequeña makila de entre 30-40 cm de largo, forrada por una especie de trenzado (un entrecruzado sería más exacto) de cintas de dos colores, que suelen coincidir con los de las cintas de los pantalones. En el pasado solían llevar en la mano derecha un palito rodeado de cintas de colores. Finalmente, las alpargatas (o un calzado fino cómodo que sea similar) son de color blanco y tradicionalmente han sido adornadas con bordados, o con cintas de colores (los mismos que se ven en el pantalón y en el palo).

Hasta aproximadamente 1922, el tocado característico de los Bolantes era la “kaska” o gorro de cartón adornado con flores de tela o papel. Se cambió por la boina/txapela.

La indumentaria de los bolantak ha variado poco desde que tenemos datos. El principal cambio lo ha sufrido su gorro, que ha pasado de ser una kaska a ser una txapela de color rojo adornada con galones y dos borlas de colores (los mismos que se ven en el pantalón y en el palo). El gorro al que sustituyó la txapela es “una especie de corona de cartón, forrada exteriormente con fieltro rojo, con flores de papel en la superficie plana de la parte superior, de un palmo de altura, llamada “kaska” en vascuence” (Caro Baroja, 1979). Este indumento se dejó́ de utilizar en torno a 1922 (Sagaseta, 2010), si bien tuvo cabida en recreaciones posteriores; imponiéndose entonces en su lugar la boina actual. El 18 de julio de 1920 todavía actuaron con kaska los 36 dantzaris de Luzaide / Valcarlos que, con motivo del II Congreso de Estudios Vascos, tomaron parte en el festival que se celebró́ en la antigua Plaza de Toros de Pamplona. Posteriormente, para la Fiesta Vasca que se celebró́ en Luzaide / Valcarlos el 7 de junio de 1959 se volvieron a hacer nuevas kaskak, pero eran de tan escasa calidad que hasta con el sudor teñían la cara, y no tuvieron demasiado éxito. Todavía se utilizaron al año siguiente, en la fiesta de la Coronación de la Virgen de Orreaga.


Del resto del atavío hay múltiples descripciones que vienen a coincidir en lo básico: “Llevan los bolantak una camisa blanca, las pecheras almidonadas de las camisas, en vez de botones corrientes se abrochan con otros de oro y diamantes de los que antiguamente llevaban las mujeres al casarse. Además, las decoran a capricho con cadenillas de oro, haciendo dibujos... Además, suelen llevar, plegados en diagonal, magníficos pañuelos de seda estampada que, pasando por detrás del cuello y colocados planos, para que luzca el dibujo, vienen a sujetarse delante bajo el ceñidor” (Arizmendi, 1976).

- Música

La música y la danza es el elemento fundamental de los Bolantes, su razón de ser. Tal y como la conocemos hoy en día, la danza en Luzaide / Valcarlos ha sufrido una impronta importante de uno de los músicos y maestros de danza más famosos en toda Baja Navarra: Faustin Bentaberry. No podemos entender lo que es hoy la danza en Luzaide / Valcarlos sin comprender la gran influencia de Bentaberry, tanto a nivel musical como coreográfico. El repertorio actual fue fijado en gran medida por Bentaberry, famoso músico popular bajonavarro, desde finales del siglo XIX hasta su muerte en 1936. Su influencia no fue sólo musical; también aportó en coreografías. En ese tiempo, los instrumentos utilizados eran el violín y el clarinete; luego se introdujo la orquesta.

Los músicos son los últimos en la comparsa. La gama de instrumentos tocados es históricamente variable. Podemos pensar, sin temor a equivocarnos, que el instrumento original pudo ser la txirula (xirula). A finales del siglo XIX y comienzos del XX, es Faustin Bentaberry quien domina la escena. Faustin era violinista y este es el instrumento que utiliza (el violín o arrabita). Fue él quien durante la segunda década del siglo XX introdujo la orquesta. Desde entonces, la orquesta o la fanfarre han sido los conjuntos musicales encargados del mantenimiento de la tradición musical. Esta vez, y rompiendo con la tradición de Bentaberry, los músicos dejan de ser uno de los vectores de la transmisión de la danza tradicional. En el documento de 1832 también aparece “un coplista que canta varios versos”.

El paso del violín al clarinete supuso que el peso de la coreografía pasara del músico, que tradicionalmente cantaba los pasos, a los dantzaris que, o bien aprendían e interiorizaban los pasos, o bien tenían que cantarlos. La tradición luzaidarra estima como mejor, como marcador de nivel, el aprendizaje e interiorización de los pasos, sin que luego se tengan que cantar en la plaza.

- Otros personajes y su indumentaria

Aunque son los personajes que en la actualidad concentran la atención mediática, así́ como la de la cada vez mayor cantidad de turistas y, cómo no, de los propios habitantes de Luzaide / Valcarlos, los bolantes van arropados por una larga lista de otros personajes que dan riqueza etnológica al conjunto, así́ como pleno sentido a todo lo que van a realizar ese día. Por ello, la comparsa del carnaval bajonavarro, que es la que podemos ver en Luzaide / Valcarlos, es rica en personajes disfrazados. Los personajes que componen la comparsa que el día de Domingo de Resurrección salen a las calles luzaidarras son:

- Zaldizkoak

Dos personajes a caballo que abren la comparsa y que en otro tiempo recogían con unas pértigas los donativos que se entregaban desde las ventanas de las casas. No siempre han salido. Visten pantalón blanco y una casaca roja con pechera blanca ligeramente adornada con galón dorado. En la cabeza, txapela roja adornada con galón dorado. Su objetivo es anunciar, con el debido tiempo, la llegada de los dantzaris cuando pasan al pueblo de Arnegui en visita de cortesía. Durante las danzas establecen una ronda, con los caballos al paso, en torno a los danzantes, para evitar que público dificulte sus movimientos y evoluciones. Antes y después de los bailes alegran el pueblo con sus locas galopadas precediendo a la comparsa.


- Makilaria

Pueden ser uno o varios. Viste casaca roja engalanada con pasamanería. Se distingue por llevar entre las manos una makila que hace bailar entre sus dedos y que de vez en cuando arroja alto en el aire, para después recogerla antes de caer al suelo. Su habilidad se demuestra en esto, que puede hacerlo sin perder el paso de la música, y en seguir bailándola sin interrupción una vez ha vuelto a sus manos. Sus pantalones son blancos “adornados como los de los danzantes” (Arizmendi, 1976). Los cascabeles con que adornan los pantalones son más de veinte cascabeles en cada lado y éstos algo mayores que los de los Bolantak). Viste una casaca roja adornada con pasamanería dorada, así́ como un gorro alto (kaska), de color rojo, también adornado con galones y un espejo (a veces). El calzado, como el de los bolantak, son alpargatas blancas bordadas y adornadas. Su posición en el cortejo ha ido variando según variaba o no su composición. Cuando había zaldizkoak, estos abrían el cortejo y parece que los makilaris iban detrás (Sagaseta, 2010), por delante de los zapurrak (cuando estos salían, en caso contrario, por delante de los zigantiak). En la actualidad se reparten a lo largo de la comitiva bailando entre las filas de los volantes.


- Zapurrak

Su número era variable, aunque en la actualidad solo hay dos. Su indumentaria y su propio nombre nos recuerda a los zapadores de los ejércitos napoleónicos. En su cabeza llevan un alto gorro de cartón de tres colores (rojo, verde y blanco). En otras zonas de Baja Navarra el gorro está realizado con piel de lana (morrión de lana). Sobre camisa y pantalón blancos visten mandil de percal. En la cabeza gorros altos (50 centímetros) de cartón, decorados con papel rojo y dorado, y a media altura, delante, dos trozos cuadrados de espejo de 10 centímetros de lado (empleados antaño como remedio contra el mal de ojo). Debajo y encima de los espejos un lazo amarillo y rojo. En la parte de arriba del gorro tres pompones de lana blanca. Dos llevan hachas al hombro, y cuando en otro tiempo hubo más personajes de estos el del medio llevaba un bastón. Cubren sus ojos con grandes gafas ahumadas. Lucen barbas negras postizas. Otra característica de los zapurrak es que no bailan.

Su aparición ha sido irregular y quizá sea por ello que su indumentaria ha sufrido cambios en los últimos años. Desaparecen los morriones de piel (que se mantienen en el resto de Baja Navarra) y aparecen esos gorros cilíndricos de cartón o papel. La piel de oveja de los morriones puede llegar a cubrir los ojos de los zapurrak y quizá esté ahí el porqué de las gafas de sol, elemento indudablemente moderno, así como las barbas postizas. Finalmente, el color de los gorros también ha ido cambiando: del papel rojo y dorado, hemos pasado a tres bandas de color rojo, verde y blanco. El resto se mantiene tal y como Arizmendi lo describe. Suelen llevar guantes blancos.
 

- Zigantiak

Los zigantiak son dos “gigantes”, o más exactamente gigantillas. Su altura ronda los tres metros y son bailadas por dos muchachos que van dentro (y que se les llama zigantepekoak). Pertenecen al tipo de gigantes cuya indumentaria evoluciona. Así, hace más años solían vestir en cierto estilo Belle époque: faldas de tono pálido, corpiño ajustado verde y sombreritos de paja, con velos blancos por la cara, atados bajo la barbilla o bien en la nuca. Ahora van de blanco con fajas rojas y boinas del mismo color. Los zigantiak bailan durante los desfiles, pero no así́ los jauziak. En esos momentos los zigantepekoak dejan sus zigantiak en el suelo y son ellos los que bailan.

- Atxetatupinak

Los atxetatupinak participan en la marcha cuando van a actuar. En ese caso, se sitúan por detrás de los bolantes. La actuación de atxetatupinak se celebraba en la tarde del domingo de carnaval en el frontón: un mozo se vestía de mujer, y con una corona de espinas en la cabeza, en la mano llevaba un palo con una cuerda de la cual pendía, formando un cuerpo, una bola de lana o trapo. Esta porra recibía el nombre de “zarpila”. Su compañero en la farsa iba ataviado con piel de oveja o “ardi larrua” a guisa de espaldero y su pantalón y calzado eran corrientes, de diario. Este joven se hallaba también coronado y no le faltaba la “zarpila”. Esta representación se repetía el martes de carnaval o “ihaute asteartea”. Como se ha comentado anteriormente, el juego consistía en tratar de quitarles la ropa mientras ellos se defendían con las zarpilak. Antiguamente eran dos mozos de Arnegui los encargados de disfrazarse de Atxetatupinak cuando se realizaban en Luzaide / Valcarlos y viceversa cuando se realizaban en Arnegui. Debieron llegar a tal extremo las rencillas por la violencia que se produjo un año que se dejaron de realizar de esta manera. Desde entonces, en cada pueblo actúan los mozos locales. En la actualidad es el final de la actuación de los volantes y se celebra a la tarde en el frontón.

- Gorriak

Son cuatro, dos de ellos portan banderas (los Banderariak), y los otros dos portan una espada de madera (ezpata o sablia). Los cuatro visten igual. Su indumentaria consiste en una casaca roja sin adornos, con botonadura en medio, y con pantalones blancos adornados como los de los bolantes. En la cabeza, la txapela roja adornada y con borlas. Llevan guantes blancos. Al gorri se le considera “jefe de la comparsa”. La figura de estos se corresponde con la que en otros contextos se denomina priorea, mayordomo o danbolinausi. Se trata de los jóvenes responsables de la tesorería del grupo de danzas, así́ como del buen desarrollo de los acontecimientos festivos, la contratación y alojamiento de los músicos, etc. Para recoger los donativos con que sufragar la fiesta llevan en la mano libre una bolsa roja. Al igual que los bolantes, antiguamente en vez de txapelas con borlas llevaban “kaskak”. Como en el caso de los banderariak, antiguamente era solo uno y desfilaba junto al banderari, pero en la fila izquierda. Ambos personajes visten igual.
Los Banderariak, o bandelaris, que son los que van por delante de la comitiva, son dos y portan cada uno de ellos una pequeña bandera. En su atuendo sólo ha habido un elemento que ha ido cambiando: la bandera. Cuando sólo había un banderari, este salía con la bandera de Luzaide / Valcarlos en su mano derecha. No sabemos qué ocurrió́ durante los años de la Republica española con la bandera. Hoy en día los banderariak son dos. Uno porta la bandera de la localidad y el otro la ikurriña (en otros tiempos la bandera española bicolor). Antiguamente solo había uno, que salía emparejado con otro gorri, tal y como todos los autores reconocen.
Hay que tener en cuenta que los bandelaris sólo portan la bandera en la Martxa, Bolant Dantza, y Lauetan Erdizka; en los jauzis no llevan bandera.
 

- Nexkatoak

La presencia de las mujeres data de los años sesenta y obedece a la participación de las mujeres en las danzas sociales de carácter mixto: kontradantzak y dantza luzea. Es en 1968 cuando se incorporan al cortejo y lo hacen con indumentaria especial, creada para el efecto y con “ayuda” de técnicos. Vestían blusa blanca de manga larga con puntos y tirilla rematados con puntilla; por encima, corpiño granate de fieltro ribeteado de galón dorado en escote y sisa, y atado con botones dorados; conjuntando con falda gris hasta las rodillas las unas y con corpiño verde con falda beige las otras. Calzaban medias blancas y zapatillas negras. Un pañuelo multicolor de seda o foulard, doblado por la mitad, les colgaba de la cintura hacia el lado izquierdo. Llevaban la cabeza descubierta con el pelo recogido atrás. Este traje fue diseñado por el lesakarra José́ Miguel Esparza a petición de su amigo Javier Sanzberro, párroco entonces de Luzaide / Valcarlos, y se utilizó́ durante los diez primeros años. Con posterioridad el traje ha sido modificado, pero no en lo fundamental. Siguen llevando una blusa blanca y encima de ella un justillo de color verde o granate abotonado por el centro. La falda es de color blanco y lleva dos cintas de unos 5 cm. de ancho de color verde (la más próxima al borde inferior de la falda) y la otra roja, quedando entre ellas un espacio de aproximadamente el doble de la anchura de las cintas. La cinta más baja también se encuentra a esa distancia del borde. Finalmente, llevan medias de color blanco y alpargatas o zapatillas blancas con trenzado festivo en verde y rojo.

- Basandereak

Se trata de un personaje que en Luzaide / Valcarlos ha desaparecido, pero no así́ en la Baja Navarra. Su número era par (una o dos parejas) y eran ejecutados por dos muchachos disfrazados de mujeres. Según Sagaseta (2010; 506) el personaje desapareció́ en 1929.Las basandereak se situaban justo delante de los bolantak y bailan como ellos. Vestían con un sombrero de ala más bien ancha con un velo de tul que les cubría la cara; un vestido o blusa y falda de seda blanca (o forro) que le llegaba hasta las rodillas aproximadamente, así como medias y alpargatas blancas. Sagaseta dice que llevaban “cintura y brazos ceñidos con faja morada y cintas rojas al igual que las gigantillas” (Sagaseta, 2010), e igual que los bolantes, podríamos decir.

- Koblaria

La presencia de los bertsolaris en las libranzas de pagos asociados al Día de Bolantes es constante hasta 1973.Acompañaba a los bolantes en su recorrido por las casas y en la plaza, intercalando sus improvisados versos entre baile y baile, y alegrando la tarde con sus chanzas y salidas ingeniosas. El Koblari se colocaba en la marcha junto a los músicos, observando todos los pormenores que luego podrían ser objeto de sus agudezas (Sagaseta, 1975)
Así como los atxetatupinak unen a esta Kabalkada o Libertimendia con los carnavales, en opinión de Sagaseta la permanencia de los Koblariak o bertsolaris en la comparsa puede tratarse de una herencia, de un resto de su participación en las Karrosak.
 

- Kabalier y Kabaliersa

Estos personajes han desaparecido de la tradición. También son llamados Kapitaina eta bere emaztea (capitán –caballero- y su esposa) (Sagaseta, 1975).

- Maskak

También llamados zirtzilak. Provenientes de la tradición del carnaval y de la misma línea de disfraz que los txatxoak (Lantz), mozorroak y otros personajes semejantes de tantos pueblos, las maskak ya no forman parte de la tradición del Bolant-eguna. Sus nombres provienen, por un lado, de las máscaras con que tapaban sus caras y, por otro, de sus disfraces realizados con ropas viejas y rotas. Cuando los había, eran los últimos del desfile.

- Tipos de dantzas

Si el Bolant-eguna es una fiesta dedicada a algo, ese algo es la danza. En el fondo, es la razón de ser de todos los personajes. Las danzas son el núcleo esencial del Bolant-eguna de Luzaide / Valcarlos.

- Martxak

Se trata de biribilketak o pasacalles en compás 2/4. Fueron creadas por Faustin Bentaberry a partir de las Bolant-ddantzak con el objetivo de hacer más ligero el desfile en trayectos largos, de manera que se alternan fases danzadas y fases caminadas al paso de la música. Toda la comparsa va en dos filas. Sagaseta nos da 6 melodías de Martxa.


- Bolant-ddantzak

La bolant-ddantza es una danza que se ejecutaba durante los desplazamientos, si bien, hay que decir que con esta apenas se avanza; el desplazamiento se hace con la Martxa, y es en las paradas cuando se hace la Bolant Dantza (o Bolant-ddantza). Dado su ritmo, más bien lento, era perfectamente adecuada para el acompañamiento de procesiones o de desfiles de autoridades. También era la danza con que el cortejo hacía entrada en la plaza y tomaba posición en ella. Sagaseta nos da 6 melodías de Bolant-ddantza.

- Lauetan Erdizkak

Una vez tomada la plaza con la Bolant-ddantza y colocados los dantzariak en dos filas rectas y enfrentadas, comienza, sin casi tiempo de descanso la Lauetan Erdizka (el tiempo justo para colocarse en dos filas enfrentadas). A cada ritmo le corresponde su velocidad de Antrexantak. La música de la Lauetan Erdizka tiene un compás de 6/8 y un ritmo más alegre que la Bolant-ddantza. Realmente, la antrexanta viene a ser una coda de la Bolant- ddantza, esto es, no tiene personalidad propia.
(Algunos investigadores le han dado a esta danza el nombre de Antrexantak, pero realmente este nombre recibe el paso básico de los jauzis, o jauziak, y de Lauetan Erdizka.

- Jauziak

Los jauziak son la principal danza de Luzaide / Valcarlos. La extensión de su repertorio rebosa las fronteras regionales y las estatales. Los jauziak los encontramos en las tres provincias del País Vasco continental, así́ como en el Bearne. Al sur de los Pirineos no los encontramos así́, pero sí un grupo de dantzas estrechamente relacionado con ellos: las mutildantzak de Baztán.
Los jauziak son unas danzas en círculo cerrado, de compás binario (2/4). Su extensión es muy variable: los hay cortos (16 compases) y los hay muy largos (más de setecientos). Su velocidad de ejecución ha ido variando con el tiempo, de modo que antiguamente se bailaban más lentamente, más majestuosamente.
Si bien en el Bolant-eguna son bailadas principalmente, o exclusivamente, por los bolantak, son danzas sociales que pueden ser ejecutadas por cualquiera que las sepa bailar. En un contexto tan ritualizado como el del bolant-eguna la participación está restringida. Los dantzaris realizarán con los pasos arcos a lo largo de esa circunferencia imaginaria que han creado, iniciando siempre los bailes en sentido contrario a las agujas del reloj.
Como se ha visto, los jauziak pueden ser bailados en dos estilos diferentes: urraska (sin antrexatak) y jauzika (con antrexatak).
Los jauziak se han clasificado tradicionalmente en dos grupos: los jauziak y las segidak. Estas últimas son jauziak cortos que se bailan como continuación de otro más largo.
Es posible que en otros tiempos el repertorio de jauziak que en un pueblo se supiera fuera reducido (y en todo caso, influido por la capacidad del músico). En el caso de Luzaide / Valcarlos disponemos del dato, Urbeltz, en su libro Dantzak las clasifica dentro del apartado dedicado a “Danzas de hombres en corro abierto” (Urbeltz, 1978) de los jauziak que en 1975 (cuando Sagaseta realiza su estudio) se bailaban: eran once.
Hoy sabemos que el repertorio de los jauziak es más extenso y los medios de comunicación y de transmisión del conocimiento no son los mismos que en esos años del siglo XX. El conocimiento del corpus general de danza que forman los jauziak es general, de modo que cualquier músico, en cualquier pueblo, cualquier dantzari tiene acceso al conocimiento de cualquier otra dantza de ese corpus general y puede añadirla al de su localidad.
Por ello no distinguiremos entre unos jauziak y otros, si bien los once primeros serán los que Sagaseta dio en su libro:
Muxikoak Lapurtar-motxak Lakartarrak Ahuntxa Hegi Zazpi-jauziak Eskualdunak Sorginak Marianak Ostalerrak Xibandiarrak Lapurtarrak edo Baztandarrak Milafrangarrak Atxoarena edo Kattalin Ainhoarrak Teilagorri Alemanak Gau-aiñerak Xoxuarenak Grabo Moneindarrak Gabota Laburrak Añuar ttipia Ortzaiztarrak Antxigorrak Azkaindarrak Antxoriz
Existen, además de estos jauziak, otras melodías correspondientes a segidak sin nombre, o con nombre (como Xarmantak), así́ como segidak con pasos desconocidos.

- Makilarienak

Estas “dantzas” consisten en hacer bailar la makila entre los dedos del makilari mientras este baila la melodía. En un momento determinado de la melodía, o cuando el makilari entiende que debe hacerlo, arroja la makila lo más alto que puede, dando esta vuelta por el aire y teniendo que caer en manos del makilari. Se llegaron a realizar concursos de makilaris.

- Dantza-Luzia

También llamada Madari-ddantza, Baile de la Pera, o Dantza Luze. Solo se baile a la tarde, en el frontón. Pertenece al género de danzas en cadena, de carácter mixto. Los hombres y las mujeres van unidos por medio de pañuelos. En los extremos de esta soka van dos hombres que portan una especie de rama en cuyas puntas van insertas varias peras (aproximadamente media docena). Esos puestos han sido tradicionalmente puestos de honor y hubo que reglamentar “un orden estricto para tirar el ddantza-luze” (Sagaseta, 1975).

El ddantza-luze se baila hoy en día entre las kontraddantzak y la Martxa final de despedida, justo después de los atxetatupinak. El paso básico es el de un contrapás bailado, saltado. En el transcurso de la danza se realizan varios puentes en los que los dantzaris pasan por debajo del pañuelo que colocan en lo alto bien la primera pareja o bien la última.

- Kontra-dantzak

Son danzas sociales de mediados del siglo XIX que han traspasado la barrera de las clases sociales y de las clasificaciones culturales para ser adoptadas como propias por el pueblo llano, claramente influenciado por las distintas modas. De igual manera que fueron añadidas al repertorio “tradicional”, las contradanzas desaparecieron del mismo por el mismo influjo que las trajo: la moda. Cayeron en desuso; pero hacia 1967 (Sagaseta, 1975; Respecto al nombre de esta danza, Sagaseta nos informa: “Don Francisco Arrarás, en un fascículo titulado “La danza”, habla del “Iantza luze” o “Madar-iantza” de Luzaide / Valcarlos, siguiendo en ello a José́ Mª Iraburu, quien introdujo la expresión “Madar-yantza” en 1922. Sin embargo, nadie en Luzaide / Valcarlos los conoce con el nombre de “Madar-ddantza”, ni siquiera saben que “madari” significa “pera”. Lo normal es que en castellano digan “Baile de la pera”, mientras en Euskara siempre dicen “Ddantza-luzia” (Sagaseta, 2010)
Sagaseta dice que pueden ser también naranjas o manzanas (Sagaseta, 1975) fueron rescatadas de la memoria de los mayores e incorporadas al repertorio del Bolant-eguna. Sin embargo, se mantuvo una distinción respecto a las danzas más tradicionales: Todos tienen conciencia de que las contradanzas son bailes más modernos, menos propios, algo muy distinto de los Jauzis en categoría y aprecio. Por eso se ponen una blusa negra o xamarra para las contradanzas, para no adulterar el traje de Bolantes con un baile semi- extranjero, y dejar bien claro que los Jauzis y las contradanzas son cosas muy distintas (Sagaseta, 1975) Las kontraddantzak son cuatro. A este grupo de danzas podemos añadir, así́ mismo, las polkas (polka pik), la eskudantza, el ezkotix y la mazurka.